
La conciencia siempre ha sido un campo de exploración infinito y en gran parte de la humanidad un tema tabú (censurado, prohibido o complicado), esto por supuesto desde una visión cotidiana, sin embargo; es un tema en el cual se han realizado estudios sobre el nivel de conciencia a nivel humanidad; En The Institute for advance theoretical and spiritual research, dirigido por el Dr. en siquiatría David. R Hawkins, por años se han sumergido en esta exploración, encontrando un método de calibración de la conciencia en la cual se ha determinado que el nivel de la humanidad se encuentra alrededor de los 200 puntos en una escala se 1 a 1000, señalando el nivel de iluminación como 600.
En realidad el avance de la humanidad como conjunto, como una unidad de seres en conciencia, se ha transformado en un despertar en cada momento más y más fácilmente, más rápidamente, más claramente. Si hablamos de la conciencia como el océano en el cual nacemos, crecemos, nos desarrollamos y morimos, se convierte en el mismo aire que respiramos, que nos impregna de esa misma experiencia.
Por muchos años, para mí, este era un tema casi inexistente, pues se limitaba a la conciencia ecológica de evitar la destrucción de los bosques o era un tema que estaba destinado a un pequeño grupo de personas especiales con un estilo de vida alterno al común, hoy en día es mucho más simple y cotidiano el poder charlar acerca del propósito de vivir, de hacerlo en libertad, en paz, en amor, de disfrutar de todo lo que haces y de lo que tienes sin tratar de controlar o mejorar lo que es este momento. En general, hablamos de altos grados de estrés en los que se vuelve más importante el encontrar una herramienta que nos haga recordar que la vida es mucho más que trabajo, deudas o pendientes, nuestro propósito de ser humanos con libertad, con una elección, es el hacer uso de ese poder de elegir nuestra vida.
La vida está llena de milagros, de amor, de grandeza, de los espectáculos más sorprendentes en la naturaleza, de los detalles y las sensaciones más divinas en la compañía de los que nos rodean, en el disfrute y gozo de reconocer nuestro propio poder, de ser CREADORES de nuestra experiencia de Vida. Las cosas y situaciones más simples y rutinarias, adquieren un brillo, una intensidad, una sacralidad cuando estas consciente, claro de que tu propósito de vida es VIVIRLO TODO, como los regalos únicos en cada instante en el que existen, justo ahora.
Lo más divertido de esta conciencia viva y creciente, es que si estás alerta comienzas a escuchar su llamado en todo: los comerciales, las noticias, las películas, las charlas con tu amigos, los desconocidos, el radio, tu cuerpo, tus emociones, tus sensaciones, tus pensamientos, la vida hablando de su belleza y su poder.
¡Despierta!
Tan simple y fácilmente como abrir tus ojos a la Vida.
Tan simple y fácilmente como abrir tus ojos a la Vida.
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